viernes, 16 de febrero de 2018

La Virgen de la Piedad y Mariano Benlliure, 75 años de la talla de su cabeza por Mariano Benlliure


Mariano Benlliure retratado por Sorolla
La venerada imagen de la Virgen de la Piedad, patrona de Santa Olalla, es por muchas de sus características una de las imágenes más singulares dentro de las patronas de la provincia de Toledo. Es poco común que una imagen procesional esté labrada en piedra, lo más probable es que su uso primitivo no fuera el que finalmente ha tenido, pero estas peculiaridades nos permiten tener una rareza dentro de la imaginería castellana.

La Virgen de la Piedad es una talla de piedra caliza policromada y datada en los primeros años del siglo XVII, respeta el modelo de Piedad triangular marcado por Miguel Ángel en la “Pietà” del Vaticano.
Pero a todas estas singularidades se ha sumar todavía una más. En 1943, se cumplen ahora setenta y cinco años, la imagen de la Virgen de la Piedad fue restaurada por el más prestigioso de los escultores del momento: Mariano Benlliure, que tuvo incluso que rehacer de nuevo su cabeza por completo, perdida tras los incidentes de la Guerra Civil.
La imagen fue trasladada al estudio del artista en la calle José Abascal de Madrid, y el coste de la restauración fue sufragado por el empresario Cirilo Calderón Pérez (1890-1947), cuyo esfuerzo fue reconocido aquel año por la Hermandad de la Virgen.[1]
Mariano Benlliure y Gil (Valencia, 1862- Madrid, 1947), es considerado como el último gran maestro del realismo decimonónico, perteneciente a una familia de artistas, fue precoz y extraordinariamente prolífico. Se formó en su Valencia natal, en Madrid en la Academia de San Carlos y en la de San Fernando, en París y Roma donde estuvo como pensionado lo que le permitió estudiar a los clásicos italianos. Su obra escultórica sintetiza elementos impresionistas, modernistas e, incluso, naturalistas. Alcanzó muy pronto la fama y el éxito, que le acompañaron toda su larga vida, como escultor preferido de la sociedad de su tiempo.
Virgen de la Piedad de Santa Olalla (detalle de la cabeza)
Sus obras civiles más representativas son los monumentos en Madrid a Emilio Castelar, en la Castellana; a Álvaro de Bazán, en la plaza de la Villa; a Alfonso XII y el General Martínez Campos, en El Retiro; a María Cristina de Borbón, frente al Casón del Buen Retiro; Monumentos a Sagasta, Eduardo Dato y Canalejas en el Panteón de Hombres Ilustres de Atocha; Goya y Velázquez, en el entorno del Museo del Prado; y el grupo escultórico del edificio Metrópoli. El monumento funerario a Joselito “Gallo”, en Sevilla; Diego López de Haro, en Bilbao; Capitulaciones entre Isabel la Católica y Cristóbal Colón, en Granada.
Desarrolló la escultura taurina y realizó numerosos retratos de la sociedad de su tiempo como los de Ramón y Cajal, Gayarre, Fortuny, Sorolla y Pastora Imperio. Cultivó la imaginería religiosa, especialmente en los años posteriores a la Guerra Civil, época en la que se encuadra la restauración de nuestra Virgen.
En la ciudad de Crevillent (Alicante) se encuentra el Museo Monográfico de Mariano Benlliure, donde se exponen numerosas obras, tanto civiles como religiosas, de este artista.
En noviembre de 1951 el Banco de España emitió un billete de 500 pesetas con la imagen de Benlliure en el reverso. Desde ese momento era fácil explicar a cualquiera quien había restaurado la Virgen de la Piedad, dicho de una manera muy popular: “la había restaurado el hombre del billete de 500 pesetas”.



[1] Hermandad de Ntra. Sra. de la Piedad: Libro de actas (1903).

miércoles, 14 de febrero de 2018

Vía Crucis Popular de Domingo Pérez


En 2014 participe en la reedición del del "Vía Crucis Popular de Domingo Pérez", hoy, cuatro años después, comparto el texto integro de este singular cancionero popular.



La forma que Domingo Pérez tiene de rememorar  cada año en la mañana del Viernes Santo la Pasión de Cristo, el Camino de la Cruz con su procesión y sus versos cantados, es probablemente la mejor muestra de su patrimonio inmaterial. Es un tesoro etnográfico y de religiosidad popular de la provincia de Toledo.
El Vía Crucis Popular de Domingo Pérez es un conjunto de versos, cantados con una musicalidad que la tradición oral nos ha señalado como mozárabe. Son versos de arte menor, con una métrica culta, quitillas con cuartetos como estribillos. 
Aunque la costumbre de rezar el Vía Crucis se conocía desde los primeros cristianos en tierra Santa, en occidente se extendió mcho más tarde y no fue hasta 1742 cuando Benedicto XIV recomendó la colocación de Vía Crucis en todas las iglesias con el correspondiente auge de esta liturgia. Muy probablemente nuestros versos fueron compuestos en esos años del siglo XVIII.
Desde entonces se han trasmitido mediante algunas copias manuscritas que se fueron copiando de unos a otros, algo que sucedió más abundantemente desde principios del siglo XX siendo muchas las familias de la villa que poseen uno de esos manuscritos. En 1985 se editó por primera vez el texto en imprenta y hoy se reedita ilustrado con todas las imágenes de pasión de nuestra parroquia.



Esa cruz
dónde estáis mi bien clavado
es mi luz
aunque el sol esté eclipsado
dulce amado
si muriera yo por ti.

¡Ay de mí!
Yo soy el que os ofendí,
y sois vos
el que padecéis mi Dios.

Tu prisión
la causó mi libertad,
sin razón
me arrojé tras la maldad,
sin lealtad
por un gusto te perdí.

¡Ay de mí! …

Tus heridas,
azotes y bofetadas,
fueron dadas
por mis manos atrevidas,
y sufridas,
manso cordero por ti.

¡Ay de mí! …

Tu corona
tejieron mis vanidades,
tu persona
llevó todas mis maldades,
tus bondades
cantaré diciendo así.

¡Ay de mí! …

Tus espinas
traspasaron tu cabeza
en las mismas
hallo mi mayor riqueza
con largueza
diste tu sangre por mi.

¡Ay de mí! …

La amargura
de tu boca acibarada
fue dulzura
de mi alma regalada
y pagada
la fruta que yo comí.

¡Ay de mí! …

Son tus manos
tus pies y costado abierto
dulce puerto
donde nuestro bien hallamos,
inhumanos
no nos mueve el verte así.

¡Ay de mí! …

Los baldones
las afrentas tan sin cuento
son blasones
de mi alma y mi contento
sólo siento
que yo te los merecí.

¡Ay de mí! …

Buen pastor
busca la oveja perdida
pues tu vida
la ofreciste por mi amor
gran dolor
tengo porque te perdí.

¡Ay de mí! …

Los dolores
de su madre dolorida
son amores
ofrecidos por mi vida.
¡Madre afligida!
Si muriera yo por ti.

¡Ay de mí! …


domingo, 4 de febrero de 2018

Los orígenes de la Romería de San Blas, de Alanchete y Valverde a Santa Olalla

Como muchos sabréis nuestra romería de San Blas se inició pocos años antes de 1905 con la construcción su ermita en Santa Olalla, pero procede de otra más antigua de carácter comarcal que se celebraba en el despoblado de Alanchete y Valverde, paraje que hoy conocemos como Los Lugares, anejo del actual termino de Otero.[1]
Esta fiesta popular estaba llena de anécdotas y tradiciones festivas en las que participaban los vecinos de Santa Olalla, El Casar de Escalona, Otero y los pocos lugareños de Alanchete y Valverde. La importancia de las tradiciones populares que se desarrollaban en aquel evento provocó que fueran recogidas en 1932 en una publicación por el experto en folclore toledano Ismael del Pan (1889-1968)[2] y lo hacía gracias a uno de sus informantes, su amigo y antiguo discípulo, el abogado natural de Santa Olalla Félix Sánchez-Caro. A continuación transcribo el texto recogido en 1932.
 “Cerca de Santa Olalla existieron dos lugares, desaparecidos hará unos ochenta años, que poseían un pozo denominado de “La Porra”. Un chopo frondoso, viejo y austero, daba su sobra bienhechora al pozo, y allí precisamente, se celebraba una típica fiesta: -la conquistas del árbol-.
La competencia por la posesión de aquel gigante arbóreo, se establecía anualmente entre los pueblos de El Casar de Escalona y Santa Olalla; y con tal ardimiento se lo disputaban los pueblerinos de ambos, que la referida conquista degeneraba siempre en sangrienta batalla campal, que costaba la vida a alguno de aquellos pretéritos habitantes, y aumentaba los rencores familiares.
Por fortuna para dichos pueblos, al desaparecer aquellos lugares, desapareció también -la conquista del árbol-, que hubieran podido realizar con menos ardimiento y menos sangre.”[3]
Esta fiesta de la conquista del árbol entre los vecinos de Santa Olalla y el Casar de Escalona tenía lugar en la mañana de la romería de San Blas y es que los ganadores eran los encargados en ese año de organizar y protagonizar la romería. El final de aquella historia fue que los santaolalleros, no sabemos con qué autorización, decidieron traerse la imagen de San Blas a nuestro pueblo y para tal efecto construyeron en 1905 la nueva ermita, aunque se sabe que la decisión tardo al menos tres años, y durante ese tiempo la imagen se guardó en la iglesia de San Pedro y la fiesta se celebró en una explanada a la entrada del pueblo, en la zona donde hoy está la ermita de San Cristóbal.
Como hemos dicho en 1905 se construyó la ermita en unos terrenos baldíos, conocidos como Prados de la Villa. Estos terrenos no se escrituraron a nombre de la Hermandad de San Blas hasta el 19 de febrero de 1999.
Desgraciadamente la imagen original de San Blas que se trajo a Santa Olalla fue destruida en la Guerra Civil. La parroquia de Otero guarda otra imagen que tiene las mismas características y que llama la atención por la curiosa representación del niño con la espina clavada en la garganta, uno de los milagros más famosos de San Blas.
Adjuntamos también el documento de 1773 donde se da cuenta de un listado de las cofradías de Alanchete y Valverde y de las rentas que se destinaban a su famosa Función de San Blas.[4]
            Actualmente la fiesta y romería de San Blas es la más popular de las tres fiestas de invierno que celebra Santa Olalla: San Antón, San Sebastián y San Blas. Una semana antes de la romería se baja a recoger el Santo y llevarle a la iglesia donde se le dice un septenario. En la víspera tienen lugar fuegos artificiales y el retablo de pólvora. Ya en su día la imagen vuelve a bajar a la pradera donde tiene lugar la misa campestre, se bendicen y venden las roscas del santo y la hermandad regala  huevos cocidos y naranjas. La tradición marca comer en la pradera, bien la paella que ofrece la hermandad o bien la tortilla que cada uno lleve de casa. Por la tarde tiene lugar la tradicional subasta, procesión y traca de fin de fiesta.
Pasadas estas fiestas se iniciará la cuaresma y estaremos a un paso de la Semana Santa Eulaliense, y es que ya nos advierte uno de los muchos refranes que citan a San Blas: "Mocitas a San Blas que fiestas no vienen más".
Y para no dejar nada en el tintero, recojo algunos de esos refranes populares:
- "Por San Blas la cigüeña verás, y si no la ves mal año es"
- "Por San Blas la cigüeña verás, y si no la vieres año de nieves"
- "Por San Blas una hora más"
- "Como es San Blas, en Semana Santa y Carnaval"
- "Por San Blas ajete, mete uno y sacarás siete"
- "Si hiela por San Blas, treinta días más"
- "Mocitas a San Blas que fiestas no vienen más"




[1] LÓPEZ MUÑOZ, Josué y RODRÍGUEZ SALAMANCA, Jaime: La Romería de San Blas en Santa Olalla 1905-2005. Entre-Ríos nº 1. (Instituto de Estudios Comarcales Señoríos de Entre-Ríos. Torrijos, abril de 2005). Pág. 26.
[2] PAN FERNANDEZ, Ismael del: Folclore Toledano –Supersticiones y creencias, papeletas folklóricas comentadas-, Tomo I (Imprenta de A. Medina. Toledo, 1932). Pág. XI del prólogo al lector.
[3] PAN FERNANDEZ, Ismael del: Folclore Toledano –Supersticiones y creencias, papeletas folklóricas comentadas-, Tomo I (Imprenta de A. Medina. Toledo, 1932). Pág. 62.
[4] Archivo Histórico Nacional: Expediente de remisión de Alberto de Suelves, intendente de la provincia de Toledo al conde de Aranda del estado de las congregaciones, cofradías y hermandades que hay en los pueblos de dicha jurisdicción. Año 1773. Signatura: CONSEJOS, 7098, Exp. 26.

domingo, 21 de enero de 2018

La Fiesta de San Sebastián, la devoción de un barrio de Santa Olalla

En la confluencia de las calles Toledo y Aldeanos se levanta la ermita de San Sebastián en Santa Olalla. Pese a su aspecto completamente renovado la pequeña ermita de San Sebastián se construyó por mandato de los Condes de Orgaz a finales del siglo XVI con el fin de que sirviera de capilla a los viajeros y peregrinos que entraban al pueblo de Santa Olalla desde el Camino Real de Toledo por la conocida como puerta de Toledo. Se eligió la advocación de San Sebastián por ser el abogado contra la peste, siendo su culto potenciado por los Reyes Católicos y Felipe II.

Destaca en la emita la talla de estilo manierista del santo que la mayoría de los autores atribuyen al taller de escultura de Jorge Manuel Theotocópuli (Toledo, 1578 - 1631), el hijo del Greco. Algunos autores se aventuran a atribuírsela al escultor Giraldo de Merlo.
El hijo de El Greco, Jorge Manuel Theotocópuli siguiendo los pasos de su padre fue pintor, escultor y arquitecto, oficio en el que destaco especialmente. Pero además fue un gran comercial: primero de la obra de su padre, que en sus últimos años delega en su hijo esta labor de buscar encargos y cerrar contratos; y más tarde de su propia obra y de las obras generadas en su taller. Aunque hay que decir que acabó arruinado debido a un litigio con el Hospital de Tavera, por el que le fueron embargados todos sus bienes.
El objetivo del Greco, a su llegada a Toledo, era formar un taller amplio que le permitiera hacerse cargo de la realización completa de retablos (arquitectura, escultura y pintura) y de producir gran cantidad de cuadros devocionales a precios asequibles. Todavía hoy son muchas las obras que se atribuyen al Greco y son obras de su taller, en las que el maestro intervenía de manera mínima. También son muchas las obras de taller que se han atribuido a su hijo Jorge Manuel.[1]
En cuanto a nuestra ermita, sabemos por las relaciones de Felipe II que en 1575 que la ermita todavía no existía: “hay dos ermitas extramuros una se dice de San Juan Baptista y otra de Santa Olalla”[2].
Los documentos antiguos que hacen referencia a esta ermita son ciertamente escasos, se conserva una autorización por la que el Arzobispado de Toledo da licencia para que la fiesta de San Sebastián pudiera celebrarse en domingo, no contiene fecha pero parece ser de los primeros años del siglo XVIII. [3]
Transcribimos el documento que en la parte superior contiene la nota “Da se licencia”. Dice así: “Alonso de Yepes en nombre de los mayordomos y cofrades de la cofradía del glorioso Mártir San Sebastián, que se venera en la parroquia del Señor San Pedro de la villa de Santa Olalla digo que el domingo próximo veintitrés de este mes se celebra su fiesta principal con todo aparato de adorno y mucho número de lucir y para más devoción: Vuestra Señoría Ilustrísima suplican mande dar licencia para que este descubierta la Divina Majestad Sacramentada y se recibirán mercedes. Yepes.[4]
Esta licencia que autoriza a exponer el Santísimo y celebrar la fiesta de este santo en el domingo más próximo al 20 de enero, algo que sigue estando vigente actualmente ya convertido en tradición. El domingo anterior se acude a la ermita para trasladar el Santo hasta la iglesia de San Pedro, allí esta durante una semana hasta que nuevamente después de su misa es devuelto a la ermita donde los vecinos ofrecen limonada, y otros aperitivos a todos los asistentes. 

El árbol del martirio de San Sebastián es decorado con ramas de laurel, y de él se prenden naranjas y rosquillas que se ofrecen y se bendicen durante la misa y que finalmente se venden entre los participantes.





[1] LÓPEZ MUÑOZ, Josué: El Greco y Santa Olalla, (Santa Olalla, 2014). Págs. 36 a 39.
[2] VIÑAS, Carmelo y PAZ, Ramón: Relaciones Histórico-geográfico-estadísticas de los pueblos de España hechas por iniciativa de Felipe II. Pág. 425
[3] Archivo Histórico Diocesano de Toledo: Legajo TO-48 / Expte. 26.
[4] Agradezco la colaboración en la trascripción de este documento de Sara González Castrejón, experta paleógrafa. Que también me apunta que su profesor en la UCLM Fernando Llamazares apuntó que la imagen de San Sebastián seria del siglo XVI y la situó en el entorno del taller de Alonso de Berruguete.

jueves, 18 de enero de 2018

De los Santos frioleros... el primero es San Antón


Comparto algunas de las imágenes realizadas ayer durante la procesión y bendición de los animales en la Fiesta de San Antón. Con San Antón se inician las fiestas de invierno de Santa Olalla pues como dice el refrán: "De los santos frioleros San Sebastián el primero, ¡detente varón que el primero es San Antón!"










lunes, 15 de enero de 2018

La obra del eulaliense Alvar Gómez de Castro en la exposición: “Cisneros. Arquetipo de Virtudes, Espejo de Prelados”


No podía faltar dentro de la gran exposición dedicada al cardenal Cisneros en la Catedral de Toledo, “Cisneros. Arquetipo de Virtudes, Espejo de Prelados”, alguna referencia a quien fue su primer biógrafo, por encargo de la Universidad de Alcalá de Henares, el ilustre eulaliense Alvar Gómez de Castro (Santa Olalla, 1515 - Toledo, 1580). En una vitrina junto a muchas biografías antiguas sobre el cardenal encontramos en primer lugar la obra "De Rebus Gestis", publicada por nuestro humanista en 1569.
También encontramos el relieve de Felipe Vigarny con el busto del cardenal que fue propiedad de Alvar Gómez de Castro, tal y como consta en su testamento, y que actualmente pertenece a la Universidad Complutense de Madrid. 




domingo, 14 de enero de 2018

El Púlpito de San Julián, un artístico elemento litúrgico en desuso

La iglesia de San Julián de Santa Olalla conserva entre su patrimonio artístico un precioso púlpito de estilo barroco elaborado en el siglo XVII.

El púlpito o tribuna es una plataforma elevada dentro de la iglesia desde la que se predicaba. Se sitúa adosado a uno de los pilares de la nave central del templo, próximo al altar. Actualmente no se usa puesto que las normas litúrgicas vigentes recomiendan que la homilía, como parte integrante de la misa, se diga desde el presbiterio, junto al altar.

El pulpito de San Julián se conserva completo y consta de varias partes: la «escalera», situada alrededor del pilar que sostiene el púlpito; el «sostén», que está en voladizo, reposando únicamente sobre un refuerzo de forja; la «tribuna», con la plataforma sobre la que se colocaba el oficiante y el antepecho o pretil, que es la barandilla de forja que cierra la parte inferior del púlpito y que tiene incluso puerta para cerrar el acceso de la escalera; y el «tornavoz», que es el dosel de forma octogonal que cubre el púlpito en su parte superior y que favorece la transmisión del sonido.

Destaca en el conjunto todo el trabajo de hierro forjado y la decoración con una cenefa estofada en oro que encontramos en el borde de la base. Y muy especialmente destaca el tornavoz octogonal, policromado y dorado, y de estilo barroco. Cuenta con una pintura sobre la tabla de Escuela Toledana que representa al Espíritu Santo, la paloma blanca con las alas abiertas  rodeada de rayos y nubes y de siete cabezas de angelotes. La parte superior del tornavoz está decorada, entre otros elementos, de una pequeña cornisa nacen seis brazos en sus esquinas frontales que se elevan para confluir en un florón de hojarasca.

lunes, 1 de enero de 2018

El Pelícano, una representación Eucarística en la Iglesia de San Pedro Apóstol de Santa Olalla

El salón parroquial de la iglesia de San Pedro Apóstol de Santa Olalla conserva un curioso sagrario empotrado en uno de sus muros. Se trata de una pieza barroca del siglo XVII con varias molduras de talla de madera en sus bordes. Las tallas estaban doradas aunque actualmente está en mal estado de conservación y se encuentra repintado con purpurina.
La puerta del sagrario conserva una hermosa y colorida pintura al óleo que representa uno de los símbolos eucarísticos más antiguos. El conocido como Pelícano Eucarístico, que en esta ocasión parece en su nido, con su plumaje blanco, las  alas abiertas, el cuello torcido y picándose el pecho con su propio pico hasta herirse y sacarse sangre con la que se alimentan sus cuatro crías.  
Este símbolo tiene su origen en una antigua leyenda muy difundida en los bestiarios medievales, según la cual el pelícano, en tiempos de escasez, nutría a sus crías con la sangre que sacaba de su pecho con su propio pico. Tan admirable comportamiento condujo a relacionar a esa ave con Jesucristo, el cual ofrece su propio cuerpo y sangre en la Eucaristía.
Y para terminar un fragmento del himno “Adoro te devote” de Santo Tomas de Aquino, en el que se menciona al pelícano.
Señor Jesús, Pelícano bueno,
límpiame a mí, inmundo, con tu Sangre,
de la que una sola gota puede liberar
de todos los crímenes al mundo entero.
Jesús, a quien ahora veo oculto, te ruego,
que se cumpla lo que tanto ansío:
que al mirar tu rostro cara a cara,
sea yo feliz viendo tu gloria.

[Ver artículo completo]

jueves, 28 de diciembre de 2017

Santa Olalla revive su historia con una conferencia del Conde de Orgaz

El pasado 9 de diciembre tuve la suerte de introducir la conferencia histórica que impartía el historiador don Gonzalo Crespí de Valdaura y Bosh-Labrús, Conde de Orgaz, una interesante conferencia sobre el antiguo Señorío de Santa Olalla durante la Edad Media. Comparto en este blog eulaliense el texto de mi introdución.
Muy buenas tardes a todos, muchas gracias por su asistencia.
Por tercer año consecutivo Santa Olalla tiene una cita con su historia y con la historia de su comarca durante estos días del puente de la Inmaculada. Coincidiendo con el V Centenario del nacimiento en Santa Olalla del humanista Alvar Gómez de Castro iniciábamos en 2015 estas conferencias con la profesora Carmen Vaquero Serrano; continuaron en 2016 con una interesantísima conferencia sobre la cerámica de Talavera a cargo del profesor y académico don Ángel Ballesteros; y este mismo año tuvimos una sesión extraordinaria con motivo de la presentación por parte de la Hermandad de San Antón de la copia del San Francisco del Greco, una conferencia que impartió como invitado el catedrático de la Universidad de Castilla-La Mancha don Francisco José Aranda.
Y continuando con esta serie de ponentes de lujo, hoy tengo el placer de presentar a la persona que mejor nos puede hablar del antiguo Señorío de Santa Olalla, aquella tierra que desde la reconquista hasta la constitución liberal de 1812 formaba una única jurisdicción señorial compuesta por los pueblos de Carriches, Domingo Pérez, Erustes, La Mata, Otero y Santa Olalla además de otras tantas aldeas hoy desaparecidas. Y digo que es el mejor ponente para hablar sobre esta materia, porque la historia del Señorío de Santa Olalla forma parte de su propia historia familiar. Me estoy refiriendo a don GONZALO CRESPÍ DE VALLDAURA Y BOSCH-LABRÚS, Conde de Orgaz.
Son muchas la huellas que la presencia en Santa Olalla de los Condes de Orgaz nos ha dejado, el mejor ejemplo es nuestra iglesia de San Julián fundada por el primer Conde de Orgaz y que posteriormente se convertiría en panteón funerario de los condes y sus familias durante cinco generaciones. Incluso nuestro escudo municipal contiene esas calderas símbolo de los Guzmán y de los Condes de Orgaz.
Don Gonzalo me anuncio que hoy mostraría algunos legajos relativos a Santa Olalla que conserva en su valiosísimo archivo familiar que guarda en la ciudad de Ávila. Y yo como no quería ser menos, he decido mostrarle uno de tantos documentos relativos a los Condes de Orgaz que conservamos en nuestro archivo histórico municipal. Como ayer fue la Fiesta de la Inmaculada he recuperado este documento de 1621 en el que don Esteban Hurtado de Mendoza y Guzmán y doña Catalina de Rivera Condes de Orgaz se reunían en la iglesia de San Julián con la justicia y el clero, estando presente su tío el obispo de Pamplona, y por el que hacían voto solemne de que en Santa Olalla se guardara la fiesta de la Inmaculada Concepción.
Resumo brevemente su extenso currículum académico y profesional. Don GONZALO CRESPÍ DE VALLDAURA Y BOSCH-LABRÚS, nació en Madrid en 1936 y es Conde de Orgaz, Conde de Castrillo y Conde de Sumacárcer, además de otros títulos que ya tiene cedidos a sus cinco hijos. Estudio Ciencias Económicas en la Universidad de Barcelona, y se especializo en Marketing y Publicidad en Madrid, Estados Unidos, Francia e Inglaterra. Cuando rondaba los cuarenta decidió además estudiar Geografía e Historia en la UNED, obteniendo el premio extraordinario de fin de carrera y más recientemente en 2013 sobresaliente cum laude en su tesis doctoral.
En el ámbito profesional ha gestionado sus propias explotaciones agrícolas y ganaderas; y ha ocupado diversos puestos ejecutivos en varias empresas del ámbito de la Publicidad. Desde 1981 hasta 2003 fue fundador y presidente de la ONG Ayuda en Acción y desde 2003 a 2013 fue presidente de la Asamblea Española de la Orden de Malta.
Entre otros cargos es vocal del Real Patronato de la Biblioteca Nacional; patrono de la Fundación de Casas Históricas y Singulares; Académico Correspondiente de la Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo, a través de la cual he tenido la suerte de poder contactar con usted; y por último es patrono de la Fundación Condes de Orgaz en Santa Olalla. En este último punto quiero anunciarle que en estos momentos el alcalde, Pedro Congosto, y yo, como concejal de Cultura, que somos patronos por derecho de esa fundación, estamos trabajando para reestructurar el patronato y que vuelva a formar parte activa del asociacionismo cultural de nuestro pueblo, devolverla la relevancia que tuvo con don Julián Sánchez Casares, presidente fundador recientemente fallecido y con su segundo presidente don Juan Carlos Rodríguez Colilla.

Es la primera vez que don Gonzalo imparte una conferencia en Santa Olalla y le puedo garantizar que estamos deseosos de escuchar esta nueva lección de la historia de nuestro pueblo. Muchas Gracias.


domingo, 24 de diciembre de 2017

Ángel, rey y pastor - Un villancico de autor eulaliense


Con este villancico del poeta eulaliense Alonso Palomino (Santa Olalla, 1573 - Mentrida, 1637) titulado "Ángel, rey y pastor" os quiero desear a todos la mejor de las Navidades.

Nació el infante Jesús
a media noche en Belén
y con ser a media noche
nació el sol también con Él.

Su madre, virgen y esposa
María de Nazaret
en su gremio le recibe
porque el alma suya fue.

A la luz del nuevo oriente
acude el pastor y el rey
canta el ángel y el albor
repiten juntos a tres.

Pastores dormidos
enhorabuena estéis.
Despertad del sueño
y a Jesús veréis.

Ángel:
Recuerde el dormido
si a Dios quiere ver
que aunque está en el mundo
no todos le ven.
Vino como un ángel
que el ángel le ve.
Despertad del sueño
y a Jesús veréis.

Rey:
Pues viene de paz
quien de paz es rey,
si de paz yo llego
a Jesús veré.
O reyes del mundo
 haced paces con Él.
Despertad del sueño
y a Jesús veréis.

Pastor:
Pastores buscad
pastores también
venid a adorarle
que buen pastor es.
Y de sus amores
amor desprended.
Despertad del sueño
y a Jesús veréis.

domingo, 19 de noviembre de 2017

El ahogado, un cuadro exvoto del siglo XVIII a la Virgen de la Piedad de Santa Olalla

Fue habitual durante los siglos XVII y XVIII ofrecer en agradecimiento a las imágenes sagradas de gran devoción ofrendas y exvotos. El “Inventario de Alhajas de la iglesia de San Pedro”[1] elaborado el 20 de noviembre de 1776 por el párroco Joseph Gutiérrez Olea, nos dice que la Virgen de la Piedad, patrona de Santa Olalla, tenía ocho cornucopias medianas, ocho cuadros relicarios y tres cuadros de María Santísima en la Sacristía. Desgraciadamente de todo este listado sólo nos ha llegado un “cuadro exvoto” que se conserva en la sacristía.
Se trata de un curioso lienzo que regaló, a modo de ofrenda, un devoto de la Virgen de la Piedad que se encomendó a ella cuando estuvo a punto de ahogarse en el arroyo junto a un molino. Representa precisamente ese momento del ahogo en el arroyo, el hombre ahogándose, intentando nadar y encomendándose a la Virgen logra llegar a la orilla. En la orilla aparece de nuevo retratado de rodillas rezando a la Virgen de la Piedad, que aparece representada  sobre su trono en el cielo, entre las nubes. El fondo del cuadro lo componen un paisaje y la casa del molino hidráulico con la rueda o turbina dentro de las aguas. En primer plano, en una hermosa cartela, encontramos el anagrama “Exvoto”.
Se desconoce la fecha del suceso, pero para que quedara memoria de lo sucedido, el ahogado de quien también desconocemos su identidad encargó este cuadro que ofreció a la Virgen de la Piedad.[2] Suponemos que este suceso milagroso del ahogo aconteció en Santa Olalla en el Arroyo Grande del Molinillo, o Arroyo Grande de Maqueda, ya que allí existía un molino harinero tal y como recoge el catastro de Ensenada el 30 de septiembre de 1751: “Así mismo hay en este término un molino de pan sobre el arroyo que llaman de Maqueda el cual solo muele en el invierno durante las aguas que un año con otro serán 5 meses y es propio del dicho convento de Agustinos Recoletos de Maqueda, cuyo producto anual regulan en 1350 reales”.[3]
Según la inscripción que encontramos en el reverso de la tela, este cuadro fue restaurado en 1943 por el pintor local Fabriciano Gómez.




[1] Archivo Parroquial de Santa Olalla: Inventario de Alhajas de San Pedro. 67/SP. (1776).
[2] LÓPEZ MUÑOZ, Josué: Retazos de nuestra historia -Para conocer un poco más sobre la historia de Santa Olalla, sus anécdotas y sus personajes-. Libro de las Fiestas de Ntra. Sra. de la Piedad 2017. (Ayuntamiento de Santa Olalla. Santa Olalla, 2017).
[3] LÓPEZ MUÑOZ, Josué: Santa Olalla en… Relaciones geográficas y libros de viajes, del siglo XVI al XIX. (Santa Olalla, 2017). Pág. 47.